Sabes algo, algo que no puedes explicar, pero lo sientes. Miras a tu alrededor y notas algo extraño, un mundo que parece un invento, una imagen, inmóvil, inerte. Tú sabes algo, algo que parece una mentira. Pero lo que no sabes es por qué el mundo se ve tan extraño, por qué lo puedes notar y sin embargo vivir todos lo días ignorando lo que ves. ¿Cómo es posible que los demás no se percaten? ¿Es que ellos no lo pueden ver? ¿O son parte de la misma fachada?. Tomas tus medicinas, pero ya no surten efecto, porque lo que tú sientes no es una enfermedad, es la realidad fluyendo a través de ti. No hay nada que componer, no hay nada que sanar, solo hay que despertar, y estás a mitad de camino. Pero algo te detiene, es esta vida, son tus sueños, tus anhelos. ¿Cómo podrías irte, si quieres permanecer aquí? ¿Cómo podrías despertar del sueño, si quieres seguir durmiendo?. Tú sabes algo, algo que es innegable. Pero tienes miedo, miedo de aceptar, miedo de darte cuenta de que todo lo que creías de tu vida es una falsedad. Y el miedo te detiene, te controla, te mantiene durmiendo. Tú sabes algo, algo que temes aceptar, algo que te niegas a creer, algo que invade tu mente y te lleva al borde de la locura.. o de la razón, ya no estás seguro. Amigo, lo que tú sabes yo lo supe... estás a una bala de distancia.
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